jueves, febrero 23, 2006

¡Yo no soy chef ni cocinero profesional!


Pero adoro la cocina… Y no creo que llegue nunca a 'vivir" de ella, lo que si hago, y con mucho gusto, es vivir con ella...

Desde muy chico me la pasaba en la cocina con mi abuela materna (Omama) y con mi mamá. En la casa siempre se hacían cenas y almuerzos espectaculares. Para mi papa la comida en familia era algo sagrado, era un rito.

No importaba la situación económica, que mas bien parecía una montaña rusa, siempre se celebraban las ocasiones en los mejores restaurantes con los mejores vinos o en el comedor de la casa.

La hora de la comida era la de plantear problemas, de felicitar o reclamar, de preguntar y sugerir. Todos, desde la mas pequeña hasta yo teníamos el mismo derecho de opinar sobre cualquier tema. Las grandes discusiones y las grandes decisiones siempre fueron tomadas en la mesa frente a una buena comida.

Mis abuelos paternos y mi padre llegaron a Venezuela a comienzos de la segunda guerra en uno de esos barcos llamados de "La esperanza", trajeron su cultura judía europea y la tradición Austro Húngara con su rica comida y pasteleria. Mis abuelos tenían una de las primeras "Pastelerías la Vienesa" en el Paraíso (Caracas).

Mis abuelos maternos y mi madre llegaron muchos años antes de Rumania siendo los de los fundadores de la comunidad Judía Esquenazi en Caracas. Ellos con la tradicional comida rumana y la no menos importante comida kasher de la tradición judía.

Y yo, casado con una increíble mujer que profesa la religión católica, de familia inmigrante del sur de Italia, de los que aprendí las mas bellas costumbres y comidas, hacer la pasta en casa, preparar la conserva de tomate como una actividad de equipo familair todos los años y celebrar todas las cosas en la mesa con un buena comida.

En mi mente, en mi sangre y en mi vida siempre ha estado y estará presente la buena comida y su preparación.

Una de las consecuencias: Muchos de mis amigos ya me invitan a su casa a menos que yo cocine… Hasta he preparado cenas para que alguna dama deslumbre a algún pretendiente cuando lo invite a su casa…

Este fin de semana será la "gran tomatada anual", nos reuniremos en familia ampliada para preparar la conserva de tomate para que durante el próximo año no falte la salsa en ningún momento. Llevaré la cámara y fotografiaré todo el proceso para compartirlo con ustedes!


14 comentarios:

principemestizo dijo...

felicidades, a mi tambien me gusta la cocina, como todo es un arte y el amor qu epongas es inprecindible, un abrazo desde republica dominicana

maria luisa dijo...

wow Carlos, Me encantaría verlso desde un huequito... muchos italainos me hablan de sus tomatadas, y debe ser de verdad un tronco de fiesta... como hacer hallacas en Caracas!!!

Pagana dijo...

Aquí todo se celebra con comidas, sobre todo con asados, la parrilla es nuestro ritual. Pero también hacemos reverencia a nuestras raices italianas y los domingos se comen pastas. Por cierto, conoces los ñoquis?
Saludos

Carlos dijo...

Ahhh Ñoqis...Que delicia, de papa, de calabaza, o de simple harina, de colores punteados o unicolores, cudadosamente hechos uno a una a mano......

Pues pronto verás por aqui varias versiones de los mismos.

Solo denme un poquito de tiempo, porque todas las recetas que quiero presentar aqui deseo que sean con fotos y preparación paso a paso.

Gracias por pasar por aqui!

protheus dijo...

Amigo:
Felicitaciones por el simpático logo, por las recetas con fotos y, sobre todo, por las recetas infantiles, todo un descubrimiento, al menos para mí.
Es muy hermoso tu relato sobre la relación de generaciones de tu familia con la buena mesa (y son flacos, ustedes, jaja). Lo disfruté.

Un abrazo y saludos.

La Hija de Zeus dijo...

El corazón de la casa: La cocina. Aunque yo reconozco que ese no es mi fuerte..
Eso si! me encanta la buena comida!!

Pagana dijo...

Buenisimo Carlos! estaré atenta a las variantes, yo los conozco de harina, de espinaca y de morron (pimiento). Y si, esta buenisimo para compartir con los chicos de la casa. Cuando era chiquita me emosionaba cuando mi abuela iba a preparar ñoquis, me plantaba al lado, me ponia el delantal, agarraba un tenedor y a darle formita a la pasta!
Ahora te espero con unos mates, pasa cuando quieras.
Saludos!

Roberto dijo...

el placer de la cocina es la sonrisa que te regalan los que prueban tu comida.
saludos
robert

Jacqueline dijo...

Carlos, gracias por visitar mi blog. Yo toda mi vida he querido aprender a hacer el tomate. Mis vecinos italianos en Caracas me regalaban 3 frascos inmensos cada año.. pero aquí no conozco todavía a ningún italiano, aunque me la paso en la Petit Italie comprando en el supermercado San Marino. Seguimos en contacto, espero ese post.
Jackie

Luunna dijo...

Carlos me pasee por su blog, y me gusto mucho, como que no es CHEF, le falta el titulo nada mas, si estuve viendo sus recetas y son espectaculares, veo que tenemos algunos amigos blogueros en comun,la tomatada me encanto toda una tradicion familiar.
Un saludo afectuoso desde Chile, lo sigo leyendo
Luunna

Anónimo dijo...

CLASES DE SEXO ORAL. Diplomada en Ibiza. Titulos oficiales reconocidos por la Union Europea. Absoluta seriedad y reserva
Dra. Fernanda Ceriani
Fundación Instituto Leloir.
Av. Patricias Argentinas 435. (1405) Buenos Aires. Argentina.
Tel: -54-11-5238-7500 ext 3109. Fax: -54-11-5238 7501 - fceriani@leloir.org.ar

Avila de Rodríguez dijo...

Recuerdo que mi madre no se perdía a “La Perfecta Ama de Casa”, aunque yo estaba pequeña, crecí admirándola porque a mi mamá le encantaba. Tanto que le regalé los dos libros de cocina de Ana Teresa y los trataba como un tesoro! (Los mismos fueron heredados por mí, y Ana Teresa me decía que en esa forma ya no saldrían más y se estaban editando como libros más delgados)
Tuve la dicha de conocerla trabajando en el Banco de Venezuela. Ana Teresa era una compañera más, ella era invitada SIEMPRE por el Dpto. de RRHH para dictar cursos especialmente espectaculares!
Recuerdo que por lo menos dos veces al año dictaba un taller llamado “Como Ahorrar en el Hogar” cuyo contenido era impresionante! Bien merecido el nombre de “La Perfecta Ama de Casa”, aunque ella solía decir que de “Perfecta” no tenía nada!
Como anfitriona del curso, lo hacía sumamente ameno. Recuerdo que duraba todo un fin de semana, y regresabas como una lechuga fresquerita a trabajar el día lunes. Yo lo hice estando embarazada de mi segundo hijo, por lo grande de mi vientre y el cansancio que me producía estar en una posición por largo tiempo tuve la mayor parte del curso de pié. Ese sacrificio sólo lo hacer por algo realmente bueno! Te daba los mejores tips y consejos, no solo de cocina.. de todo!, hasta te animaba a que siempre te levantaras más temprano que la familia y que tu esposo para ponerte bella para ti y para ellos! Ana Teresa era una compañera más!
Les puedo comentar que el mejor pan de jamón navideño que puede existir lo hago de la receta que Ana Teresa daba en el curso, igualmente el tradicional ponche de fresas que se sirve en casa en todas las fiestas importantes de mi familia!
Tuve el honor de atenderla como cliente cuando yo era Gerente de la Ag. Las Mercedes.
Compartí con ella, en mi oficina, momentos especialmente tristes por la enfermedad y muerte de su esposo. Llegamos ha tener una amistad muy linda, y hasta tuve el honor de que me preguntara que hacía yo para tener unas manos y unas uñas espectaculares ;) Se pueden imaginar!... yo dándole consejos a “La Perfecta”!... tremendo halago!
Siempre ubiqué a Ana Teresa en un pedestal bien alto, y nunca me defraudó. Un día ya teniendo más confianza con ella y habiendo sido defraudada por la conducta de otra dama altamente conocida en la sociedad venezolana, a quien también tenía yo en alto concepto, Ana Teresa llegó y le hice el comentario del pedestal, ella me miró sorprendida y con una gran sencillez y la elegancia que nunca la abandonaba, me confesó una reciprocidad de amistad por el apoyo que yo supe darle cuando recordaba a su esposo. Claro, yo fui viuda antes que ella de un hombre muy especial.
Nuestra relación fue muy sencilla, dentro de lo que se puede, con una llamada telefónica, departiendo alegrías y tristezas en un momento determinado en un ambiente de oficina. Y Aún dentro de lo muy poco, estos fueron de altura y de mucha sinceridad!
Ana Teresa Cifuentes… un homenaje a tu persona y a lo que brindaste a los venezolanos.
A. Avila de Rodríguez

Anónimo dijo...

Hola Carlos ..
.Nada igual a tu tomatada hace unos años prepare la primera siguiendo tus instrucciones,pero en una tercera parte de la receta y sin maquinita separadora de fibras, usando un cedazo de cola de caballo, los resultados fueron perfectos y nos deleitamos todos en familia y les hable de ti y tu receta como si te conociera. Ahora he preparado Lazaña y Stroganoff con iguales resultados ...Tu eres el mejor Chef en toda Internet con tu carisma sensibilidad y sencilles con que nos ofreces tus recetas .... Ahora nos disponemos a preparar la segunda Tomatada con la familia ...un abrazo desde Colombia...Olga

Sato Gato dijo...

Hola Carlos, leyendo sobre tu abuelo en este blog y la pastelería La Vienesa, me pregunto si tu abuelo era el Sr. Spielberger? Saludos Miguel