viernes, marzo 24, 2006

Famosas últimas palabras…

De vez en cuando me gusta contar historias y anécdotas de mi vida. Al igual que las anteriores si hay alguna tergiversación de la verdad es que mi memoria me ha traicionado. Trataré de ajustarme a los hechos tal y como los recuerdo.

En 1.975 yo era un ingeniero recién graduado y disfrutaba de las maravillas de un buen empleo lleno de muchos retos de una relativa tranquilidad personal y de una estable relación amorosa que mas tarde se convertiría en mi primer matrimonio.  Aunque no lo crean, este pichón de ingeniero tenía un importante cargo como “jefe” de la unidad técnica de ingeniería de la policía judicial, reportándole directamente a la dirección del ente policial. Las circunstancias y como llego yo a ese sitio merecen dedicarle un post, algún día me animaré.  Mi responsabilidad era todo lo referente a telecomunicaciones, radio, teléfono, datos, inteligencia y quien sabe que mas. En ese durísimo ambiente donde se veían cosas de cualquier índole fui testigo de muchísimas investigaciones y casos famosos para la época, de los cuales tal vez un día me anime a hacer algún comentario. También me di cuenta y aprendí a manejarme en ambientes de recelos, competitividad mal entendida, venganzas, etc. Fui testigo de la desgracia humana, de las perversiones y de actos de locura. También pude ver como se mueven (o movían) los hilos políticos y en función de qué realmente se movían. Fueron más o menos tres años en ese ambiente, y nunca me arrepentiré de haber vivido esa experiencia.

Mi padre venia sufriendo una enfermedad crónica ya desde algunos años atrás pero comenzó a decaer violentamente. No creo que yo pueda ser capaz de escribir o contar la historia de esa enfermedad, fueron tantos incidentes, tantas opiniones, tanta inteligencia mezclada que en verdad hoy en día todavía no puedo dilucidar realmente las causas reales de los hechos. Solo me atrevo a comentar que la inteligencia superdotada de mi padre, unida a su capacidad de aprender lo hacía competir con sus médicos. Una buena parte del desencadenamiento de los acontecimientos en mi opinión se debe justo a eso. Solo me puedo recordar que ya cuando nada se podía hacer, cuando había pasado de un coma diabético a un coma hepático. Que estaba en su cama sin sentido, sólo abrió su boca para murmurar en alemán: “No me quiero morir”, realmente dejaba demasiadas cosas pendientes, apenas tenía 51 años de edad… (Yo tenía 24, el mayor de mis hermanos)

Pero en realidad esos en mi opinión no fueron sus últimas palabras concientes. Lo que aquí les voy a contar es cual fue su última conversación conmigo antes de no volver a hablar más nunca.

Para ponerlos en contexto, quiero explicar que a pesar de nuestra religión judía, en mi casa no se practicaba en forma estricta. No recuerdo a mi papa en la sinagoga a excepción de ocasiones muy especiales como “bar miztvas” casamientos, o funerales. No ayunaba en el día del perdón y rechazaba todo lo que tuviera que ver con fanatismos. Mi madre si es mas religiosa y era la que llevaba la batuta en esas áreas. Mi madre si deseaba y hacia lo posible por que yo mantuviere mis relaciones sociales con la comunidad y quería que yo me casase con una mujer judía y por las tradiciones. Mi padre NUNCA SE METIÓ EN ESO.  Mi ex esposa y mi actual esposa son cristianas al igual que mis hijos.

Un principio de la religión judía es que sólo los hijos de vientres judíos son judíos. Y prefiero que mis hijos sean cristianos de primera que judíos de segunda (convertidos) ya que aunque dicen que es lo mismo, la realidad es otra.

Papá sufría de cirrosis hepática, y quiero enfatizar aquí que NO ERA BEBEDOR o alcohólico. El decía que su hígado se comenzó a deteriorar desde que cumplió 15 años cuando viajaba en el barco huyendo de la muerte en los campos de concentración y sufrió una hepatitis “mal curada” y que “era una víctima tardía del genocida”. El hecho es que en su última recaída ya complicada con el páncreas perdió en conocimiento en casa, los médicos decían que era mejor dejarlo morir en la casa. El estaba en su sueño y un día me toco a mí afeitarlo. Mientras lo afeitaba despertó y comenzó a hablar: “Hijo, ¿Cuánto tiempo estoy así?, ¿Cómo están las cosas? Yo, entre la emoción de verlo de nuevo en vida y la conversación le contestaba. En una de esas me dijo: “Carlos, no te cases con la Nena (Ase le llaman a mi ex esposa quien era mi novia para ese entonces)”, ¿Pero porqué dices eso papá?, “Carlos, sin explicaciones, es un favor que te pide un moribundo” y esas fueron sus famosas últimas palabras solo conmigo en su cuarto. Papá se acostó y más nunca volvió a despertar.

A raíz de ese incidente, llevamos a papá a la clínica, si había despertado, había esperanzas…

No recuerdo los detalles de cómo fue que le comenté a la Nena lo sucedido, se que fue duro y difícil para ambos, decidimos terminar. Después que papá murió, ella se fue a Londres.

Mi amor por ella era inmenso en esos tiempos, su partida y lejanía me tenían contra el piso. Un buen día me dije que la voluntad de un moribundo no debía cambiar mi vida. Me puse en campaña para ubicarla. Conseguí la dirección y comencé a escribirle cartas, muchas cartas, hice lo imposible para revivir ese amor. Luego conseguí la forma de comunicarme por teléfono, la llamaba todos los días a Londres, hasta que decidió regresar, al mes nos casamos con una gran escolta policial -:)

Tuvimos dos hijos, mis adorados Carolina y Daniel. Al comienzo fue un matrimonio feliz pero hoy, viéndolo desde lejos, pienso que yo abandoné mi responsabilidad de marido por la presión de mantener dos familias, ella abandonó su rol de esposa para se madre a tiempo completo. Al final las cosas no funcionaron, pero independientemente de nuestros problemas de interrelación personal, debo reconocer que ese trabajo de madre (y padre) a tiempo completo lo hizo de una forma impecable, sacó adelante a esos dos muchachos con la poca ayuda económica que yo podía dar y con un padre “de fin de semana”.  Yo la respeto por eso.

En resumidas cuentas, mi papá estaba equivocado y yo estoy muy feliz de no haberle hecho caso.

Si, el matrimonio no funcionó, pero vinieron mis dos increíbles hijos: Carolina mi sicóloga magna cumlaude  y Daniel mi futuro arquitecto preferido. Y si ese matrimonio no hubiese fracasado, no habría conocido a mi adorada Blanca y mis dos pichurritos Ricardo y Hans no estarían hoy llenándome la vida y dándome razones para seguir adelante

Papá, donde quiera que estés, te informo que no te hice caso y no me arrepiento de eso. Lo único que lamento es que no estés aquí disfrutando de tus nietos.

Carlos.


    

10 comentarios:

Pagana dijo...

Sentido post, amigo Carlos...
La vida da vueltas caprichosas, pero siempre (a la larga o a la más larga) nos terminamos dando cuenta que hemos aprendido un monton de cosas en el camino...
En cuanto a tu papá, o a todos los papás, nos equivocamos y muchas veces le erramos feo, porque tambié estamos aprendiendo y vamos a seguir aprendiendo hasta el último día...

Un abrazo

Troka dijo...

Que complicado es cuando un padre (o madre)emite una sentencia o hace una suplica que afecta directamente la vida de los hijos...una disyuntiva para los hijos apegarse a lo que dice el padre o tomar su propio camino...
Yo aprendi a seguir mi propio camino, pero me costó dar el primer paso.
Abur.-

Orly dijo...

Increible leo esta historia y me toca un poquito. Mi suegro murio de cirrosis hepatica, el emigro de China y despues que murio mi esposo y yo averiguamos en internet que en China hubo una epidemia de hepatitis por la epoca que mi suegro emigro.

El murio a los dos meses exactos de yo haber emigrado a Canada.

Cabina Aérea dijo...

En este momento de mi vida, cuando por FIN, después de una larga batalla contra mis deseos y sueños; luego de complacer a todos por encima de mi "pentecostés privado" -parafraseando al poeta insurrecto-, después de doblegar el orgullo, soportar señalamientos, desprecios y humillaciones; decido emprender el camino hacia mi felicidad, llevando en la "mochila" dos hermosos retoños, mi intelecto y una sed insaciable por ser feliz...tal vez estoy equivocada.. dejando atrás el mundo conocido y "tranquilo" para adentrarme en la jungla..pero tomando el último párrafo de tu hermoso y sentido post -con las adaptaciones de rigor- declamo a los cuatro vientos: "Papá,Mamá, Hermanos, Amores Cobardes y/o traicioneros, Amigos y Enemigos, Conocidos y por Conocer.........donde quiera que estén, lamento decirles que no les haré más caso ni me arrepentiré de ello....
Gracias amigo, gracias mil

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Podría escribirle muchísimo sobre todo lo que experimenté al leerle. Pero mis dedos no se ponen de acuerdo. Cosas de la fisiología, supongo.
Trataré en ser escueto:
1.- Siempre he tenido problemas con los judíos, pero la vida es sabia. Actualmente trabajo, entre otras líneas aéreas, con El Al y me he comido en salsa todos mis pensamientos.
2.- Mi diva, por los siglos de los siglos, es Barbra Streisand, o sea, no tengo moral.
3.- Le envidio..., Usted conoció esa Caracas que añoro y por ende ese país que se me desapareció sin decirme nada.
4.- Las decisiones..., pase por mi post de 1ro de marzo. Es triste pero cuantas cosas dejamos por pensar en 3ros., y no en nosotros mismos. Todos hemos sido victimas de ello. Usted se me aviene como un ser inteligente, se atrevió y eso no lo hace cualquiera. Se equivocó y qué, la vida está llena de equivocaciones y nos da –en su caso- unos hijos hermosos. Entonces…, fue una equivocación?
5.- Mucha gente que me conoce piensa que mi vida es una supernovela por escribirse, no lo hago pues ni yo mismo me la creo. Al leerle pensé en ellos y concluí que todos tenemos una supernovela en nuestras manos. Nuestra vida que es única e irrepetible, como nosotros y si uno es lo suficientemente atento con ella –la vida- se disfruta con sus altas y bajas.
6.- Ya ve…, se supone que iba a ser un comentario corto.
7.- Otras muchas cosas se me quedaron entre los dedos y…

Todo lo mejor para Usted.

PS: Gracias por su visita.

Carolina Zilzer dijo...

Gracias por no haber obedecido a mi abuelo! si no, no estaríamos aquí... tqm papi

Ricardo Zilzer dijo...

Creelo o no si nos ve y nos conoce y nos protegera pero de verdad aveces hay q admitir q los padres se equivocan y esas quivocaciones traen concecuencias las concecuencias no la resuelven los padres si no uno q nos les iso caso

Anónimo dijo...

El blog de Carlos es muy interesante, sus vivencias, amores, familia y amigos. Las recetas son excelentes y bien explicadas.

La única recomendación que hago es poner más cuidado con la ortografía, especialmente del hijo Ricardo.

Alberto Aurelio dijo...

Carlos:
Disculpa, el comentario anterior de un anónimo es de Alberto Aurelio, por error puse anónimo y no era mi intención.
Reitero mi gusto por tu blog.
Alberto Aurelio

Carlos dijo...

Gracias Alberto

Y si, la critica es correcta,

que tal si lees el artículo de la disgrafia? que esta aqui mismo...